Cuando falla la tercera cinta del año, no es casualidad
Sestao tiene un parque de vivienda muy homogéneo: bloques levantados casi a la vez, con el mismo mecanismo en todas las ventanas. La consecuencia práctica es que las averías también llegan a la vez.
Cuando en una finca aparece la tercera cinta rota en pocos meses, el diagnóstico ya no está en la cinta. Está en el eje que ha perdido redondez, en la polea comida y en el muelle del recogedor sin recorrido: la cinta es el eslabón que cede antes porque es el más blando, no la causa. Reponerla sin tocar lo demás compra unos meses y se vuelve a pagar.
En esos casos proponemos sustituir el mecanismo entero y lo explicamos con la comparativa delante, para que la decisión sea del propietario y no una imposición del técnico.







