Las tres comprobaciones antes de motorizar en Sestao
Motorizar no es una decisión de catálogo, es una decisión de cajón. Antes de dar precio comprobamos tres cosas, y las tres se ven abriendo la tapa de registro: cuánto pesa el paño de verdad, cuánto fondo libre queda dentro del cajón y por dónde puede llegar la corriente hasta el motor.
El peso manda sobre todo lo demás. El motor se dimensiona por el peso real del paño y por el diámetro de enrollado, no por el ancho de la ventana, que es el error más frecuente. Un motor corto de par arranca bien y va perdiendo fuerza en pocos años; uno sobrado dura y trabaja sin forzar.
El fondo del cajón decide si el eje motorizado entra. En capialzados de obra antiguos suele haber sitio de sobra; en cajones compactos de promoción reciente el margen es justo y hay que medirlo, no suponerlo. Y la corriente es lo que más condiciona el trabajo en vivienda ya habitada, porque casi nunca hay una toma prevista junto al cajón.









