En muro de caserío, el anclaje lo decide todo
En el caserío y la vivienda de piedra de Zamudio los huecos se abrieron en muros muy gruesos, muchos con el derrame hacia el interior y con dinteles antiguos. Ninguna de esas ventanas mide lo que mide una ventana estándar.
Lo delicado aquí no es la medida, es el anclaje de la guía. Hay que buscar la parte firme del muro y no conformarse con el mortero de junta, que es blando y cede. Una guía anclada en falso baila en un par de inviernos y arrastra al resto del conjunto.







