Cuándo compensa renovar y no seguir reparando en Arrigorriaga
La frontera es el paño. Mientras el daño esté en el mecanismo (cinta, recogedor, eje, rodamientos), la reparación en Arrigorriaga devuelve la persiana a su estado original y es la salida razonable. Cuando el daño está repartido por las lamas, cambiar unas cuantas es aplazar el problema unos meses.
Cuando el mecanismo original lleva más de cuarenta años, el criterio es sustituir el conjunto y no parchear: reponer una pieza dentro de un cajón donde todo lo demás está corroído solo traslada la avería un poco más adelante. Ese es el criterio con el que decidimos aquí, y lo ponemos por escrito con las dos cifras delante para que la comparación sea real y no una recomendación a ciegas.
Hay una tercera situación muy típica del Gran Bilbao: la persiana funciona, pero el hueco ya no le corresponde. Reformas antiguas que rebajaron el dintel, ventanas sustituidas sin tocar el cajón o capialzados de obra que se taparon a medias. En esos casos no hay reparación posible que dure, porque el conjunto nunca estuvo bien dimensionado.









